
El debate informal sobre una Estrategia Global Europea ofrece la oportunidad de responder a la crisis política de la UE con nueva determinación, afirmando para qué sirve la Unión y lo que representa en el escenario internacional.

Cinco años después del lanzamiento de la Estrategia de la UE para Asia Central, no se han alcanzado la mayor parte de sus objetivos originales. Si la UE pretende jugar un papel significativo en esta importante región, debe construir su estrategia en torno a lo que mejor sabe hacer: promover formas de modernización liberal-democráticas y enfoques integrales de seguridad.

La OSCE y otros donantes han ayudado activamente a Kirguistán y Tayikistán en la reforma de la policía. Sin embargo, el proceso ha sido lento y no ha cubrió las expectativas de los donantes.

La cumbre de septiembre entre la UE y Sudáfrica evidenció cierto progreso en el diálogo político y confirmó la importancia del la asociación económica.

En la cumbre celebrada en septiembre entre la UE y China se hizo un balance de los avances logrados y se expusieron divergencias y problemas presentes en importantes cuestiones políticas y económicas.

Estados Unidos no considera a Eurasia como su objetivo principal en materia de política exterior, y seguirá incluyendo esta zona del mundo en una agenda más global. Sin embargo, en contraste con el enfoque europeo, la posición americana en sus propios intereses en la región Asia-Pacífico y el mantenimiento del la atención en el gran "Oriente Medio" -como viene definido en la recién publicada US Defence Strategic Review- confirma que la relación con China y el Sureste Asiático será un elemento clave en la posible lectura americana del furuto de Asia Central.