
La Unión Europea deberá empezar de cero en sus relaciones con Bielorrusia. El verdadero desafío en el país es el cambio político y social subyacente, no sólo el cambio de régimen.

La UE no ha utilizado ni la Política Europea de Vecindad ni el Partenariado del Este para promover reformas en Armenia. Armenia veía en su inclusión en el Partenariado del Este una oportunidad para acceder a la UE y resolver los conflictos con sus países vecinos. Sin embargo la UE ni se involucra activamente en la resolución de conflictos ni parece estar comprometido con la integración política con sus vecinos del Este.

Los Estados miembros de la Unión Europea solo parecen dejar de lado sus discrepancias ante serios desafíos externos. Actualmente, la UE debe responder a su declive y el auge de Asia en un “mundo post-Occidental.” ¿Conseguirán los gobiernos europeos “converger en la adversidad”?

Este estudio realizado por el European Think Tanks Group –FRIDE, DIE, ECDPM y ODI– es una contribución independiente al debate interno de la Unión Europea sobre sus mecanismos para el uso complementario de préstamos y subvenciones (blending) en sus políticas de ayuda. El documento analiza los mecanismos europeos existentes y compara sus estructuras de gobernanza, extrae lecciones y hace recomendaciones para futuras operaciones.

La promoción de la democracia ha perdido impulso a nivel mundial. Los críticos apuntan a políticas inflexibles y a conceptos limitados de reforma política, y abogan por una revisión del tipo de “democracia” que se debe apoyar en diferentes regiones del mundo. Pero las críticas actuales corren el riesgo de impulsar el debate en el sentido opuesto al deseado.

La Unión Europea es un importante donante y socio comercial de Sri Lanka, pero su presión para promover los derechos humanos en el país no ha funcionado. La UE debe cambiar su enfoque en el sur de Asia para responder mejor a los cambios en la dinámica regional de poder.