
El Gobierno tunecino, liderado por los islamistas, tiene varios desafíos que afrontar. Los votantes están frustrados ante la falta de resultados, y han surgido nuevas fuerzas políticas que, por primera vez, podrían llegar a acabar con la hegemonía islamista. En este contexto, el debate interno se centra, sobre todo, en los posibles intentos por parte de fuerzas externas de influir en los acontecimientos en el país. Este documento analiza la “financiación externa” en Túnez tras la revolución de 2011, centrándose en las percepciones locales.

La revolución siria ha entrado en su tercer año. Los riesgos para la estabilidad regional están aumentando. La violencia se ha extendido desde Siria hacia los países vecinos y desde la región hacia la propia Siria. Este documento analiza las implicaciones de la regionalización del conflicto sirio y los desafíos que supone para la estabilidad del orden estatal post-otomano en el Levante.

Dos años después de la revolución egipcia, la crisis de legitimidad de la Hermandad Musulmana da lugar a que las fuerzas políticas no islamistas ocupen el espacio que se abre.

En la frágil transición egipcia, los actores políticos usan con frecuencia la politizada cuestión de la financiación externa con el objetivo de influenciar la opinión pública y avanzar sus respectivas agendas.

Las implicaciones políticas a nivel nacional y las de seguridad a nivel regional de las revueltas árabes obligarán a Estados Unidos y a la UE a prepararse mejor para lidiar con el amplio abanico geopolítico del nuevo Oriente Medio.

La primavera árabe es tanto un desafío como una oportunidad para la UE y Estados Unidos. Ninguno podrá definir la política de la región, pero ambos pueden facilitar el cambio y ayudar en el proceso de democratización.