
La UE aún no ha podido aprovechar todo su potencial para mermar la fragilidad del Estado en África Occidental. En Guinea Bissau un deficiente análisis político por parte de la UE, un multilateralismo superficial e incentivos de reforma a destiempo han supuesto importantes obstáculos. Para refutar la percepción de que la UE pretende dominar la agenda internacional, en el futuro los compromisos deberían apoyar a los sectores reformistas y colaborar con otros actores regionales y multilaterales.
Con la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores del Gran Ducado de Luxemburgo.