Al finalizar la guerra civil en 2004 en Burundi, y con la entrada en vigor de distintos acuerdos de alto el fuego, los ex combatientes, tanto mujeres como hombres, fueron reintegrados en las fuerzas de seguridad del país. No obstante, seis años después, las medidas para integrar a la mujer en este sector siguen sin ser del todo eficaces.
La escasa presencia de la mujer en los organismos de toma de decisiones, en parte debido al bajo nivel de población femenina (2.9%) pero también debido a la falta de educación de las mismas, constituye una de las principales barreras para que las mujeres policías accedan a sus derechos.
A pesar de los avances recientes, todavía existen importantes retos en este sentido y es necesario un mayor apoyo de los países donantes para realmente integrar a la mujer burundesa en los sectores político y de seguridad del país.
Este estudio forma parte de un proyecto de investigación de FRIDE sobre la construcción del Estado y la ciudadanía de las mujeres.
En colaboración con:
| Ligue Burundaise des Droits de l’Homme (ITEKA) | ![]() |