La Estrategia de la Unión Europea (UE) para Asia Central fue aprobada en 2007, con el fin de mejorar la cooperación entre la UE y los cinco Estados de la región. Entonces, el contexto político europeo estaba dominado por preocupaciones sobre la seguridad energética y la guerra en Afganistán.
No obstante, la estrategia adoptó un enfoque amplio e integral, identificando un número considerable de acciones en áreas prioritarias, como el diálogo político, los derechos humanos y el Estado de derecho, la educación, el desarrollo económico, los vínculos energéticos y de transporte, la sostenibilidad medioambiental y el agua, y las amenazas comunes, como el tráfico de drogas, entre otras.
Este enfoque ha conllevado la participación en una serie de procedimientos de diálogo y proyectos. Sin embargo, a pesar del evidente aumento en las actividades, la amplitud de la agenda y la cantidad relativamente baja de recursos destinados a la estrategia podrían mermar su credibilidad y la posibilidad de tener un impacto real. Este riesgo es patente en casi todos los capítulos de la estrategia. Por el momento, según los representantes de la UE, es todavía muy pronto y los resultados llevan su tiempo, y es necesario ser paciente para profundizar la confianza y la experiencia en la región.
Hasta cierto punto, esta reflexión podría ser válida. No obstante, es necesario afinar los objetivos operacionales reales y aumentar el nivel de las operaciones hasta que se pueda demostrar su eficacia. En este sentido, nuestra selección de recomendaciones clave se divide en dos categorías: las estratégicas y generales, por un lado, y las más específicas y técnicas, por el otro.
Este documento es un resumen del Informe EUCAM “Into EurAsia – Monitoring the EU’s Central Asia Strategy”, (Michael Emerson, Jos Boonstra, Nafisa Hasanova, Marlene Laruelle, Sebastian Peyrouse 2010). Está disponible en inglés y ruso en www.eucentralasia.eu; en inglés en www. ceps.eu; y en inglés y español en www.fride.org.