
Con el nuevo año, Alemania ha estrenado la presidencia tanto del Consejo Europeo como del Grupo de los Ocho (G8), y las expectativas acerca de su capacidad resolutiva frente a los múltiples problemas internacionales son altas, especialmente en el contexto europeo.
Por su parte, Berlín lleva algunos años buscando una mayor incidencia en la política internacional. En opinión de Nils-Sjard Schulz para el Gobierno liderado por la Canciller Angela Merkel, la doble presidencia representa una excelente oportunidad para ganar perfil no sólo como potencia diplomática, sino también como uno de los pilares de la gobernabilidad global.
(Foto de Tim M. Hoesmann)