Afganistán está llegando a un punto de no retorno. Su estabilización pende de un hilo y la responsabilidad internacional por lograr una pronta solución se incrementa ante la proximidad de las elecciones de agosto de 2009.

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La estrategia sobre Afganistán presentada por el presidente Barack Obama en marzo -y que fue aceptada por sus aliados de la OTAN en la cumbre de Estrasburgo-Kehl en Abril- significa un cambio radical. Sin embargo, llega con un año de retraso. En la cumbre de Bucarest de 2008 se pudieron haber acordado nuevas contribuciones, sobre todo desde Europa. De nuevo un año se ha perdido en la estabilización del país.
En este Policy Brief de David García Cantalapiedra, se señala que ninguna de las contraoperaciones terroristas del plan Enduring Freedom de EE.UU o la estrategia de reconstrucción ha sido efectiva. La aprobación del nuevo enfoque comprensivo de Obama en Bucarest ofrece el primer marco que incluye conjuntamente aspectos políticos, económicos, sociales y militares. Sin embargo, en este análisis EE.UU ha perdido la posibilidad de posicionarse como un actor principal en este conflicto.