Haití es constantemente citado entre los países más pobres en términos de desarrollo social y económico. Durante décadas, los 8,3 millones de habitantes de este problemático Estado caribeño han vivido en el caos y la anarquía, con violencia creciente, pobreza, cortes de agua, SIDA, analfabetismo y desempleo como parte de su cotidiano.
En este Comentario, el General de Brigada Eduardo Aldunate Herman, ex Segundo Comandante Militar de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), examina los problemas complejos a los que se enfrenta el país y cuestiona qué puede hacer la comunidad internacional para afrontar los retos futuros.
Enfatizando los progresos hechos en algunas áreas, subraya sin embargo que los problemas son tan profundos como complejos e que mucho queda por hacer.
Varias generaciones de haitianos no han conocido más que pobreza y violencia. La realidad es razón más que suficiente para justificar nuestra preocupación y los esfuerzos para hacer algo de positivo por este pueblo. La esperanza que pusieron en los cascos azules, de que mañana será un día mejor, exigen una respuesta.