Apenas unas semanas después del final de la guerra, el argumento de la amenaza del uso de armas de destrucción masiva como justificación de la intervención militar en Iraq comienza a entrar en desuso.
Ahora, la eficacia y los resultados obtenidos se ponen encima de la mesa para defender la operación militar que acabó con el régimen de Sadam Husein. Gracias al decidido uso de la fuerza, los iraquíes habrían dado los primeros pasos en su camino hacia la democracia, Oriente Próximo sería ahora mucho más estable, la resolución del conflicto entre palestinos e israelíes estaría más cercana que nunca y el mundo se habría librado de un tirano.
Dicho de otro modo, según la opinión transmitida desde la Casa Blanca y repetida por algunos analistas políticos, apenas unas semanas de operaciones militares habrían sido infinitamente más eficaces para lograr el objetivo de estabilizar una de las regiones más conflictivas del planeta, que años de negociaciones y acuerdos de paz.
Mi respuesta a aquellos que creen haber encontrado en la superioridad militar el instrumento idóneo para extender la paz y la libertad en todo el mundo es clara y la experiencia en Afganistán y en Iraq lo va demostrando: la paz y la libertad
duraderas sólo se alcanzan a través del diálogo.
Diálogo fue la palabra clave en la Jornada Iraq: el día después, que tuvimos el placer de organizar con la FundaciónJosé Ortega y Gasset, y para la que contamos con el valioso apoyo de la Junta de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Toledo, la Universidad de Castilla-La Mancha, la Caja de Castilla- La Mancha y la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo. Los que tuvimos la oportunidad de asistir a los interesantísimos debates, pudimos comprobar cómo, incluso entre aquellos que parecerían enemigos irreconciliables, el diálogo siempre tiene cabida y termina dando sus frutos.
Este boletín contiene, además del relato de lo más relevante de la Jornada Iraq: el día después, un artículo de Shlomo Ben-Ami, ex Ministro de Asuntos Exteriores de Israel y participante en la Jornada.