Oriente Medio y Norte de África / Comentario
Las perspectivas de democracia en Pakistán
14/02/2008 Por Christian Wagner
Nueve años después del golpe de Estado del presidente Musharraf en octubre de 1999, la situación de seguridad en Pakistán es tan mala como pocas veces antes había sido durante los sesenta años de historia del país asiático.
El avance de grupos militantes islamistas en la zona fronteriza con Afganistán, el levantamiento en la región de Baluchistán, el enfrentamiento con la oposición política, el decreto de estado de excepción entre noviembre y diciembre de 2007, así como el asesinato de la líder de la oposición Benazir Bhutto, han hecho caer la reputación de Musharraf y del Ejército hasta alcanzar niveles mínimos.
En la actualidad, las esperanzas están puestas en las próximas elecciones parlamentarias del 18 de febrero, que deben otorgar al nuevo Gobierno una legitimación más amplia. Sin embargo, las perspectivas de una evolución democrática en Pakistán siguen siendo difíciles.
Esto no se debe sólo a la amenaza islamista, sino también a la preponderancia de los militares. Pakistán se ha convertido durante el mandato de Musharraf en una “democracia de cuarteles” que deja estrechos márgenes a una evolución democrática.
En este comentario de Christian Wagner se analiza la correlación de fuerzas internas y externas a comienzos de 2008, año que promete también ser agitado para Pakistán.
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Afganistán y Pakistán: Una región en crisisPalabras clave
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Bio autor: Christian Wagner
Christian Wagner es el director de la Unidad de Investigación sobre Asia en el Stiftung Wissenschaft und Politik (el Instituto Alemán para los Asuntos Exteriores y de Seguridad).


