Oriente Medio y Norte de África / Comentario
Annapolis: El bueno, el feo y el malo
17/12/2007 Por Henry Siegman
Los acuerdos de Annapolis están teniendo un papel central en las negociaciones sobre "todos los temas esenciales, sin excepción", como afirmaron la Secretaria de Estado Condoleeza Rice y el Presidente George W. Bush.
Antes de Annapolis, Israel se negaba a considerar negociar un acuerdo de estatus final sin que antes los palestinos cumplieran su obligación, definida en la Hoja de Ruta, de desmantelar "las infraestructuras del terror" y desarmar los militantes palestinos.
Esta exigencia constituía el padre de todos los oxímorons, una vez que ningún líder palestino puede poner fín a la resistencia violenta con la negativa israelí de revelar antes de que empiecen las negociaciones cuánto territorio palestino tenciona retener.
Habiendo perdido ya para Israel la mitad del territorio reconocido por la resolución de la ONU de 1947 como patrimonio legítimo de los residentes árabes de Palestina, los palestinianos no renunciarán al derecho de luchar, si necesario, para mantener el 22% de Palestina que se les ha dejado.
En este Comentario, Henry Siegman cuestiona si la última ronda de negociaciones entre Israel y Palestina tiene el potencial de conseguir la tan esperada paz en la región. Analiza las divisiones internas en ambas sociedades y cómo estos factores pueden afectar cualquier intento de poner fin a las hostilidades.
Descargue la versión completa de esta publicación, disponible en Inglés (34 kB)
Palabras clave
Conflicto Franja de Gaza y Cisjordania Israel PPOM Oriente MedioPublicaciones relacionadas
- El camino de Annapolis no conduce a ningún sitio
- Annapolis: El coste del fracaso
- Annapolis: Tres líderes debilitados
- Complejo futuro después de Annapolis
Bio autor: Henry Siegman
Presidente de U.S./Middle East Project, un programa del Council on Foreign Relations (CFR) durante 14 años - y que, desde septiembre de 2006, devino en un instituto independiente. Es profesor de investigación en el Sir Joseph Hotung Middle East Program de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos, en la Universidad de Londres. Las áreas de especialización de Henry Siegman incluyen las relaciones árabe-israelíes, el proceso de paz de Oriente Medio, la política norteamericana respecto de Oriente Medio, y las relaciones interreligiosas.




