
Han sido numerosos los gestos de apoyo que, desde su creación en 1998, la Unión Europea ha brindado a la Corte Penal Internacional. El respaldo oficial se ha hecho patente si bien se ha ido transformando a lo largo de los años.
Del mismo modo, la UE ha sido objeto de diversas críticas a ojos de otros Estados, bien sea por el modo de apoyar a la Corte, por no hacerlo suficientemente o por “apropiarse” de dicha Corte.
Con mayor o menor firmeza, la UE ha mostrado desde el inicio una posición incondicional hacia la primera corte internacional permanente. Para ello se ha valido de diversos instrumentos con el fin de materializar ese apoyo.
En el plano político, se han construido diferentes acuerdos entre ambas instituciones así como se ha prestado una atención especial a la puesta al día de posiciones comunes dentro de la UE.
Ahora bien, el respaldo de la UE es claro y abierto, pero no tan completo como cabría esperarse.Este comentario realizado por Vidal Martín señala que ha llegado el momento de que la UE aplique en casa aquello que predica fuera.