Oriente Medio y Norte de África / Artículo
Continuar con la guerra perdida
12/09/2007 Por Mariano Aguirre Ernst
En enero pasado el presidente George W. Bush anunció que el aumento de tropas (‘the surge’), entre 30.000 a 40.000, en Irak serviría para crear una situación estable y la sociedad y sus líderes podrían dedicarse a construir el país.
Nueves meses después, con 168.000 efectivos en el terreno, más las tropas de Gran Bretaña y otros países, la situación oscila entre la no gobernabilidad y la predicción de que en pocos meses el Gobierno iraquí sostenido por Washington podría caer.
En las últimas semanas diversos informes oficiales han indicado en EE UU que el Gobierno de Bagdad no ha logrado cumplir los 18 objetivos que le había marcado el Congreso para continuar manteniendo e incrementando los fondos para la ocupación de Irak.
El Gobierno de Gran Bretaña, fiel aliado en esta guerra, ha retirado sus tropas de la ciudad de Basora mientras que oficiales del Ejército británico criticaban abiertamente al Pentágono por falta de planificación y estrategia, y exceso de fanatismo, después de la invasión. Mariano Aguirre analiza esta situación.
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Iraq Oriente Medio Estados Unidos Guerra al terrorismoBio autor: Mariano Aguirre Ernst
Director del área de Paz, Seguridad y Derechos Humanos de FRIDE. Doctorado en Estudios sobre Paz en el Trinity College (Dublin), Mariano Aguirre ha sido director del Centro de Investigación para la Paz, en Madrid, y coordinador de programas sobre paz y conflictos en la Fundación Ford, en Nueva York. Escribe en medios periodísticos españoles e internacionales.

