
El reciente ‘golpe judicial’ en Pakistán supone un importante reto para el recién re-establecido régimen democrático del país. Además, genera incertidumbre sobre cómo la UE debería manejar sus relaciones con el país asiático. La ayuda económica y comercial proporciona sólo un mínimo apoyo a la resolución de sus problemas políticos. Si la UE promoviera unas relaciones políticas más profundas y coherentes junto con el apoyo técnico se podría ayudar a Pakistán en sus esfuerzos por mejorar la solidez de sus instituciones democráticas. Este Policy Brief de Agora explica la semántica de la turbulenta política pakistaní y el futuro de sus vínculos con la Unión.