
El contexto de la relación entre India y la UE ha cambiado radicalmente a raíz de la aceleración de la crisis de la eurozona y el descenso de la tasa de crecimiento en India. Las relaciones ralentizadas conllevan costes mayores y la asociación deberá empezar a mostrar resultados si ha de generar nuevo crecimiento. El dilatado tratado de libre comercio entre India y la UE puede impulsar la confianza de los mercados y la prosperidad mutua pero tiene que firmarse este año.