
El nuevo enfoque de la política de defensa de EEUU hacia Asia no pone en peligro el futuro de la OTAN. Aunque no responderá a todas las crisis que surjan en Europa y sus alrededores, EEUU no se está desentendiendo de la seguridad europea. Pero los europeos necesitan centrarse más en sus intereses colectivos de seguridad y en su disposición a usar la fuerza.