
La caída del régimen de Assad supondría graves riesgos para la seguridad regional. Assad parece haberse presentado con éxito como la única alternativa. Mientras, la población siria está dividida entre los que apoyan al régimen y la multitud de opositores cada uno con sus agendas individuales y a menudo contradictorias. Por tanto, ¿cuál es el verdadero riesgo?. Y ¿con qué soluciones contamos para abordar la crisis actual?